LAS EMOCIONES SON PARTE DE NUESTRA ESENCIA.

20.07.2018

Las emociones son las que explican nuestra forma de ser, ellas dan cuenta de nuestra historia, de nuestra familia, del lugar de dónde venimos, es decir de todo aquello con lo que nos hemos vinculado a largo de nuestros años de vida. 

Todas las emociones son válidas, aun cuando muchas veces son categorizadas de malas o buenas. Las emociones son una respuesta a lo que de manera inmediata está sucediendo en nuestro espacio, o son el resultado también inmediato de la interacción que estamos teniendo con otro. Las emociones nos llevan a accionar, es decir a responder de alguna forma frente a algo o alguien, por lo que no podemos pretender no sentir cuando algo nos sucede. 

Cuando decimos que una emoción es "mala" o "buena" es cuando enjuiciamos la emoción, por ejemplo, la alegría es siempre bien aceptada en todos los contextos, mientras que la tristeza es rechazada y asociada a la negatividad, por lo que constantemente estamos presionándonos a estar alegres, aunque estemos tristes, aunque tengamos rabia, aunque no tengamos ganas. Es el juicio que asignamos a lo que sucede lo que abrirá el debate acerca de que la emoción sea buena o mala, debemos dejar de relacionar las emociones con nuestros juicios.
Para lo que tenemos que trabajar, es importante entender que las emociones son inevitables para las personas, son parte de nuestra naturaleza y la intensidad de ellas va a depender de la forma única de ser de cada persona, podemos aprender a canalizarlas, podemos desarrollar el autocontrol o la autorregulación emocional, pero debemos ser conscientes que están presentes en cada respiro de nuestra vida, permeando todo lo que hacemos o decimos.

¿Que nos enseñan nuestras emociones? Veamos el miedo y la rabia.

El miedo: nos expone a la vulnerabilidad, nos enseña a que nuestra vida tiene valor y debemos cuidarla, por tanto, nos alerta de los riesgos, como lo canalizamos tomando los resguardos sin dejar que el miedo nos detenga en la acción.

La rabia: nos avisa que lo que esta pasando frente a nosotros es injusto, es dañino , no nos gusta o sobrepaso lo que somos capaces aguantar, por tanto la rabia nos puede reportar la fuerza y/o la capacidad de establecer límites, de decir que no, que basta, nos lleva a definir quienes somos o mejor aún lo que no queremos ser, la rabia es importante porque nos hace entender hacia nosotros mismos que no seres manipulables, que tenemos dignidad y la debemos respetar, como la canalizamos expresándola cuándo la sentimos evitando acumularla.

Aceptemos nuestras emociones para obtener aprendizajes y estrategias que nos permitirán vincularnos de manera sana con las personas de nuestro entorno.