EMPODERAMIENTO, CONEXIÓN CON NUESTRA ESENCIA DE MUJER

03.07.2018

La arraigada desconexión con lo femenino que hemos heredado de la cultura patriarcal, radica también en la necesidad impuesta a la mujeres en cuidar a otros para suplir el cuidado que ella misma necesita.

Esto supone un alejamiento completo con la naturaleza femenina, sus características y las etapas naturales en el desarrollo de una mujer a lo largo de su vida.


Esta desconexión lleva a la mujeres a identificarse con las características de un modelo de ser mujer creado por la sociedad , en el cual se deja lado la expresión de las emociones, el valor de la intuición como herramienta, la sabiduría del proceso cíclico de su cuerpo, la creatividad, el relacionamiento con otras mujeres como soporte de comunidad de conocimiento, la conexión fluída de la mujer con la naturaleza, abriendo paso a la pérdida del empoderamiento, a la aceptación de un patrón de mujer ideal en la cual no encaja, socavando el autoestima y dejando de lado sus talentos.

Cuanto esfuerzo se necesita para ajustarse a un patrón para el cual no estamos provistas, en donde nuestras capacidades son mermadas en el plano de la autoexigencia, que nos llevan a tener ideas erradas de nosotras mismas, haciendo desaparecer la fuente de energía que nos provee el reconocernos tal y como somos, aprovechando al máximo cada virtud que se encuentra en nuestras manos.

Cuando nos hacemos conscientes de que esto sucede en nuestra vida podemos reconocer algunas creencias que nos limitan en nuestra capacidad, como ejemplo "no soy suficiente", "todo es mi responsabilidad", "debo permanecer siempre ocupada", "si yo no lo hago, no está bien", "debo ocultar la rabia cuando la siento"... las reconoces ?Llega el momento en que esto se hace insostenible y perdemos el sentido de quienes somos, de nuestro propósito, cumpliendo cada rol de nuestra vida con un dejo de frustración. En ocasiones la real causa del sufrimiento femenino es haber seguido un camino que está muy lejos de quienes realmente somos.

Esto lo podemos revertir:

  • Reconociéndonos como mujeres libres capaz de decidir 
  • Comenzando a atender nuestra propia necesidad desde un estadio de coherencia que facilita la sanación. 
  • Las mujeres sabemos con nuestro cuerpo. Volver a escucharlo, honrarlo, es de una gran ayuda para reencontrarse."Estableciendo límites respecto a una misma y a los demás, admitiendo la propia limitación como algo que nos hace completas. 
  • Renunciar a estar rescatando a los demás y reconocer que cada persona tiene su propio camino y su propia forma de aprender."


Psicología Demujer